Etiquetado: Psicología positiva

La fórmula de la felicidad (7)


Las personas felices son 30% más productivas en el trabajo.

Shawn Achor

El motivo que me lleva hacer este post es el debate abierto hace unos días por el ministro de educación Wert. Wert aconsejaba a los estudiantes que eligieran su carrera en función de la empleabilidad y no de aquello que le gustaba o apasionaba. Este consejo me hizo preguntarme, si también a la hora de emprender debemos decidir por un proyecto que puede ser rentable sin tener presente si nos apetece o no hacer ese proyecto.

Pues bien, tengo claro que a la hora de comprometernos con un proyecto, ya sea estudiar una carrera, montar una empresa o elegir un proyecto de vida lo haría pensando en la pasión  felicidad y bienestar que ello me proporciona. Creer que la rentabilidad económica ha de ser la señal que guíe mi camino es un error.

Para justificar mi creencia os dejo un vídeo de Shawn Achor, un joven psicólogo e investigador de Harvard que ha trabajado sobre la felicidad y con el que estoy muy de acuerdo  Nos viene a contar que estamos equivocados si lo que hacemos lo hacemos para conseguir la felicidad. Según Achor, debemos cambiar la formula y trabajar en aquello que nos hace felices y no hacer algo para lograr la felicidad. Somos un 30 % mas productivos si trabajamos con amor por lo que hacemos.

¿Que piensas tu? No dejes de compartir tu opinión 😉

¿Como potenciar las experiencias positivas? (1)


Los científicos creen que el cerebro tiene una tendencia negativa incorporada. Ph Rick Hanson

Mi amiga María, que llevaba un tiempo desaparecida del grupo de amigos, me contaba como estaba pasando por una mala época en su vida. María me decía que todo lo que le sucedía a lo largo del día era triste. Yo intente convencerla de que no estaba siendo justa con ella misma. Le propuse que hiciera un experimento. Quería demostrar que aunque sintiera que todo era en su vida negativo esto era una impresión falsa. Era fácil,  María debía comprometerse y escribir en un papel antes de ir a dormir las diez cosas positivas del día.  Podían ser cosas insignificantes pero que al menos le hubieran provocado una sonrisa o poder  disfrutar o alegrarse en un momento del día.

Al cabo de las semanas, María me llamo por teléfono, estaba alegre y me decía agradecida que mi propuesta le sirvió para convencerse de que aunque experimentes una mala racha siempre hay cosas positivas por las que sonreír.

                                                             Fuente: clicking by Flickr

Profundizando un poco. Hace cosa de unos días leía en el blog del neurosiquiatra americano Rick Hanson una entrada en la que hacia referencia a la creencia anunciada en la frase de arriba. El cerebro del ser humano, aseguran los científicos,  reacciona antes frente a un estimulo negativo que a uno positivo de la misma intensidad. Ademas, las experiencias dolorosas se recuerdan más que las alegres. En definitiva, se puede decir que el cerebro es como un velcro para las experiencias negativas y teflón para las positivas. Esto hace que la memoria implícita  se comporte de manera injusta. Como norma general, la mayoría de los hechos que se producen en nuestras vidas tienen un carácter positivo o al menos neutral. Además, la acumulación de experiencias negativas en la memoria implícita hace que la persona se vuelva más ansiosa e irritable.

Pero nosotros podemos cambiar esto. Entrenando nuestro cerebro, haciéndonos más conscientes de las experiencias positivas, esto posibilitará nivelar el tablero del juego. Esto nos dará más felicidad y bienestar para uno mismo y los demás. De esta manera seremos capaces de superar los obstáculos de la vida con mayor entereza.

¿Cómo?

1. Buscando hechos positivos y convirtiéndolos en buenas experiencias. Se trata de centrarse en aquellos hechos positivos que nos suceden a lo largo del día, como por ejemplo recibir un cumplido, terminar satisfactoriamente una tarea, ver como crece una maceta a la que estas cuidando, jugar con tu mascota… No consiste en mirar la vida con una lente de color de rosa, sino de ver la realidad y lo verdadero.                    

Cada vez que sucede un hecho de carácter positivo deja sentirte bien. Agradezca este momento, vívalo y disfrute del instante.

2. Realmente disfrutar de la experiencia. La mayoría de las veces un buen instante es bastante leve, no pasa nada, lo importante es ser consciente de ese momento y experimentarlo como un científico observa su investigación.

No se trata de aferrarnos a la felicidad sino al contrario, se trata de observar de detenernos en los momentos positivos que experimentamos. De esta manera la felicidad se convertirá en más incondicional, basandose en una plenitud interior y no en condicionantes externos.

3. Sentir que la buena experiencia se hunde para ti. Consiste en vivir corporalmente los beneficios del momento positivo.

Maria quiso compartir conmigo algunas de sus experiencias positivas que había descubierto. Lavar los platos era para Maria una tarea rutinaria, pero con su compromiso y observación, descubrió que enjabonar y enjuagar los platos le producía mucha calma. Era una experiencia positiva. María observaba como su respiración se volvía pausada.

Te invito a que como María pruebes a ver tus experiencias positivas y equilibres así tu balanza. Además sería maravilloso que compartieras tus vivencias.

Gracias y Feliz Navidad!!!
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